Más de 200 nadadores desafiaron las aguas de turística Laguna Azul
Diario Amanecer
Deporte y conservación se unen en la Amazonía:
San Martín. El distrito de Sauce, en la provincia de San Martín, región San Martín, se vistió de fiesta para recibir la quinta edición del «Cruce de la Laguna Azul 2026», un evento internacional que logró una sincronía perfecta entre el esfuerzo físico de alto rendimiento y la promoción del cuidado ambiental.
La competencia fue organizada por el Club Nadar es Vida. Además, congregó a más de doscientos atletas, incluyendo delegaciones extranjeras provenientes de Uruguay y Francia. Ellos llegaron a la Amazonía peruana atraídos por la belleza y la exigencia de este paraje natural.
El evento se enmarcó en una triple celebración histórica que llenó de orgullo a la población local. A la realización de esta quinta competencia internacional se sumaron los festejos por el 90 aniversario de creación del distrito de Sauce y la conmemoración por las bodas de plata del Parque Nacional Cordillera Azul. De hecho, la sede Aguaytía del parque ya venía de realizar importantes jornadas comunitarias y cívicas en Ucayali. Estas actividades celebraban este hito de conservación amazónica.
El reto de la baja flotabilidad en aguas dulces
A primera vista, la apacibilidad de la laguna puede resultar engañosa para los nadadores acostumbrados al océano. Wilder Ocampo, presidente de Nadar es Vida y principal organizador del certamen, explicó que la ausencia de corrientes y olas no hace que la prueba sea más sencilla, debido a las propiedades del agua dulce. Al carecer de salinidad, la laguna ofrece una flotabilidad notablemente menor en comparación con el mar. Esta condición obliga a los nadadores a realizar un mayor esfuerzo físico para mantenerse a flote y avanzar. Por ello, se exige una preparación previa en el mismo escenario para adaptar el cuerpo a esta densidad.
La jornada deportiva ofreció opciones para distintos niveles, iniciando con distancias cortas de un kilómetro para niños a partir de los ocho años de edad, seguidas por las rutas de 2.5 y 5 kilómetros. Sin embargo, el desafío máximo fue la prueba de los 10 kilómetros. Este recorrido titánico consistió en cinco kilómetros de ida hasta la zona del caño y cinco kilómetros de retorno hacia el muelle de las hamacas. Solo catorce nadadores de élite asumieron este reto. Para ellos se les otorgó un tiempo máximo de cuatro horas y media.
Unidos por la conservación del bosque y el agua
Más allá de los logros deportivos, el campeonato se erigió como una poderosa plataforma para la educación y la conciencia ambiental. Pedro Flores, representante del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), destacó el valor de estas actividades dentro de la zona de amortiguamiento del área protegida. Para Pedro Flores, esta competencia no solo es un torneo. Además, es una ventana de oportunidad para mostrar al mundo la gran biodiversidad de la región San Martín y demostrar que el desarrollo sostenible puede articularse de la mano con el deporte.
El compromiso con el ecosistema se reflejó también en la participación activa de los propios custodios del bosque. El Sernanp y la ONG CIMA – Cordillera Azul celebraron el destacado desempeño de sus guardaparques en esta competencia acuática. Saúl Cenepo se alzó con el segundo puesto. Alix Rodríguez, por su parte, logró la tercera posición en sus respectivas categorías, demostrando que la pasión por la conservación se vive con la misma intensidad que el deporte.
Sauce: el nuevo epicentro de los deportes acuáticos
La exitosa convocatoria y la exigencia técnica de la Laguna Azul han puesto a Sauce en la mira de las grandes instituciones deportivas. Según detalló la organización, las condiciones climáticas e hídricas del lugar son tan excepcionales que la Federación Peruana de Natación ya ha institucionalizado eventos selectivos nacionales en estas aguas.
El impacto positivo trasciende a la natación clásica. Diferentes disciplinas están fijando su mirada en San Martín. Ya se proyectan competencias de acuatlón, operaciones de triatlón y bases de entrenamiento para equipos de canotaje. Para hacer esto posible, la articulación logística entre empresas privadas, hoteles locales e instituciones como el Sernanp ha sido vital.
Hoy, la Laguna Azul de Sauce no solo es un destino turístico de primer nivel, sino que también es el escenario donde el deporte peruano se ha comprometido con proteger el medio ambiente. (Fuente: Inforegión.pe)

