Municipio contrata conempresas “fantasmas”
Diario Amanecer
Y trabajos adjudicados a dichas empresas son ejecutados
con maquinaria de la misma municipalidad de Picota
San Martín. Algo huele mal en la Municipalidad de la provincia de Picota, donde un trabajo de investigación periodística ha detectado empresas que solo existirían en el papel, servicios de mantenimiento de vías de acceso que se realizan con maquinaria del municipio y un gerente IVP cumpliendo en apariencia el rol de jefe de manteamiento y supervisor de empresas contratadas.
En el 2025, el Estado asignó S/1,401,257 a la provincia de Picota para el mantenimiento rutinario de 10 caminos vecinales. La ejecución quedó bajo responsabilidad directa del Instituto Vial Provincial – IV), tras delegación formal de la Municipalidad Provincial.
En el papel, la operación está clara: el IVP de Picota, había realizado 10 adjudicaciones simplificadas, se entiende eso por su menor complejidad y valor de los servicios, con el objetivo de agilizar los procesos y facilitar la participación de más proveedores.
Las empresas contratadas, por el IVP debían contar con personal técnico especializado, maquinaria propia, en algunos casos, y cumplir con los plazos precisos. Pero en la realidad, la historia es completamente distinta.
Una visita de verificación en campo realizada, el lunes 1 de diciembre de 2025, (por el programa MusmuquiNoticias) junto a la revisión documental del SEACE y del propio IVP, revela un patrón preocupante: empresas sin presencia operativa, maquinaria municipal haciendo trabajos privados jefes de mantenimiento inexistentes y vías intervenidas que no llevan a poblado alguno.
Lo que comenzó como un control rutinario terminó exponiendo un posible esquema organizado de empresas fachada, colusión interna y uso indebido de recursos públicos.
Resulta que la Asociación Civil Ponacillo al Desarrollo, representada por Mariley Grandes Paredes, según nuestras indagaciones, sería solo una representante nominal, sin capacidad operativa, ni logística. Aun así, su asociación acumuló contratos, en mantenimiento rutinario. Sin embargo, no se encontró un solo equipo identificado a su nombre durante las verificaciones en campo. Ni se han ubicado contratos entre la Asociación Civil Ponacillo al Desarrollo, con alguna empresa que le haya alquilado equipos y de ser necesario maquinaria.
Así también, la Constructora y Servicios Generales MATFER E.I.R.L. adjudicataria de tres tramos. En campo, no se apareció trabajadores supervisados por esa empresa.
Incluso, la Asociación Civil Unidos para el Progreso. Tampoco presentó equipamiento en ninguna de las rutas inspeccionadas. Los propios trabajadores niegan tener vínculo con esta asociación.
Los hallazgos fortalecen la hipótesis de que ninguna de estas entidades estaría ejecutando realmente los trabajos, pese a tener contratos activos y pagos comprometidos.
Prueba de ello es el tramo del sector Baños y Santa Rosillo de Hupaquihua, en el distrito de Buenos Aires, una ruta vecinal de 15 km, con cero trabajadores, cero presencia empresarial. Un tramo entero sin actividad, pese a que los contratos exigían que desde mayo a la fecha esté en plena ejecución.
El tramo al sector SEDASISA, del distrito de Pucacaca, se encontró solo a siete trabajadores realizando desbroce manual, sin maquinaria y sin un jefe de mantenimiento. Ellos mismos confirmaron: No conocen a los contratistas que figuran en los documentos. No han visto nunca al “jefe de mantenimiento”. Un trabajador del mismo grupo actúa como “encargado a falta de jefe”.
El hallazgo más grave se encontró en el tramo al sector Shapajaico, en el distrito de Caspizapa. Este punto reveló el corazón del presunto esquema, en videos mostrados por el programa se puede ver a maquinaria municipal trabajando en una vía vecinal adjudicada mediante contrato privado a la Asociación Civil Unidos Para el Progreso, cuya representante legal es la persona de Brígida Nelsi Delgado Arteaga.
En el tramo se halló, un volquete con una cama baja con logo municipal, un rodillo listo esperando iniciar trabajos con el logo de la Municipalidad Provincial de Picota, y una camioneta negra de placa EGW-274, también propiedad de la Municipalidad. Ninguna máquina correspondía a la empresa contratista.
Quién aparentemente dirigía la operación, era el ingeniero Alex Pérez Vásquez, gerente del IVP de Picota, el mismo quien firma los 10 contratos con las empresas ganadoras de este y otros tramos.
En imágenes se aprecia a Alex Pérez, gerente del Instituto Vial Provincial – IVP Picota, supervisando directamente los trabajos, labor que no le corresponde en un servicio contratado con empresas privadas. Su presencia desvirtúa por completo el supuesto modelo de “contratación independiente”.
Las explicaciones la debían dar los señores del municipio, pero el siempre ausente alcalde Pedro García Ushiñahua, no podía darnos sus versiones. El gerente municipal Luis Aliaga Rojas, tampoco quiso dar sus versiones.
Los hallazgos en Picota muestran un patrón que no deja espacio para dudas: contratos firmados, pero no ejecutados; empresas sin maquinaria ni personal; asociaciones civiles inexistentes en campo; y maquinaria municipal realizando trabajos privados.
Lo que debía ser mantenimiento rutinario transparente terminó revelando un posible esquema de empresas fachada, colusión interna y uso indebido de bienes del Estado. La presencia del gerente del IVP dirigiendo obras adjudicadas a terceros, sumada al silencio del alcalde y del gerente municipal, solo profundiza las sospechas. (Fuente: Musmuki Noticias)


