Amanecer

Adiós al gran “Cayo Veneno”

Adiós al gran “Cayo Veneno”

Símbolo del deporte y la entrega en Moyobamba

Moyobamba. La ciudad despide con tristeza a un personaje entrañable, ícono del deporte y ejemplo de superación: Carlos Miguel Olórtegui Pinto, más conocido como “Cayo Veneno”, quien falleció el pasado viernes 13 de junio, dejando un legado imborrable entre familiares, amigos, excompañeros de colegio, colegas policiales y deportistas.

Desde su juventud, demostró una gran pasión por el deporte. En las aulas del Glorioso y Centenario Colegio Serafín Filomeno, dejó huella como un atleta multifacético: fútbol, básquet, salto alto y postas fueron disciplinas en las que brilló. En 1984, junto al también recordado J.M. Ibérico, empató el primer lugar en salto alto con una marca de 1.65 metros, destacando por su fuerza, velocidad y técnica.

Integrante de la promoción “Manuel Scorza”, tras culminar el colegio, decidió servir a su país ingresando a la Policía Nacional del Perú, donde también continuó cultivando su pasión por el deporte. Fue pieza clave en equipos como 7 de Agosto, Atlético Belén, Zaragoza y Club San Juan, donde su carácter aguerrido y espíritu de equipo siempre marcaron la diferencia.

Nunca dejó de superarse: mientras servía como policía, estudió Derecho y se graduó como abogado, profesión que ejerció tras su retiro de la institución, retornando a su querida Moyobamba, ciudad que lo vio crecer y ahora lo despide con pesar.

“Cayo Veneno” provenía de una familia profundamente ligada al deporte. Su madre, doña Enith Pinto, fue su mayor impulsora, siempre presente desde las tribunas alentando con orgullo a sus hijos. Su carisma, amabilidad y vocación de servicio lo convirtieron en una figura muy querida en diversos círculos sociales y profesionales.

Sus restos fueron velados en el Casino Policial de Moyobamba, y ayer domingo 15 de junio, a fue trasladado al Cementerio General, donde dieron el último adiós de sus seres queridos y admiradores.

Carlos Miguel Olórtegui Pinto deja una historia de lucha, valores y amor por el deporte. Su legado perdurará en la memoria de quienes lo conocieron y compartieron con él momentos de gloria, esfuerzo y amistad. (Diario Amanecer)